martes, 16 de julio de 2013

Un día como hoy hace 10 años...

...se casaba mi hermana. La Sis.


Yo de aquella vivía en Dinamarca, tenía un novio que no quería casarse porque 'yo-no-creo-en-el-matrimonio', era más joven y más ingenua y llevaba el pelo teñido de negro (yo tampoco lo entiendo). Si aquel día me cuentan que 11 años y unos días después iba a estar delante del altar diciéndole sí quiero a otra persona ('poli' y de uniforme para más inri), todavía no iba a tener hijos e iba a estar viviendo en Madrid, les hubiera preguntado que qué habían bebido.

La vida es graciosa. Tu te montas tu película y ella ya se encarga de cambiarte el guión.

Pero a lo que iba. A la boda. No sé si es que yo estaba muy predispuesta a divertirme pero tuve la impresión de que todo salió bien. El sitio era bonito, mi hermana estaba guapa, Martin apareció en la iglesia, la comida me encantó (especialmente ese pulpo del que todavía se sigue hablando diez años después), el servicio estupendo, los invitados geniales, la barra libre pues todo lo libre que se esperaba...y hasta encontramos un local abierto un miércoles de madrugada en el pueblo para seguir la marcha.
Desde que le propuse matrimonio a mi futuro marido (ejem, sí, soy yo muy proactiva, qué pasa) he pensado que yo quiero una boda así. Una boda en la que todo fluya y en la que me pueda relajar (igual lo que quiero es otra boda de una hermana).

Yo estoy poniendo de mi parte para que sea así y de momento compartimos organizador de boda y gran parte de los invitados. La familia, los amigos, el vestido estupendísimo que me voy a comprar y un futuro marido de los que quedan pocos hará el resto. Seguro.

3 comentarios:

  1. Otra boda de hermana como que no... ¡que ahora te toca a ti!

    Gracias por la entrada, pichurra :)

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    1. Ah, y yo también me lo pasé genial...

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  2. Aiiii que me poño tontita antes de tempo!!!

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